“EL PROCESO DE CREACIÓN ES UN PROCESO DE ENTREGA Y NO DE CONTROL”. Julia Margaret Cameron
El estado nutricional de la mujer preconcepción tiene una influencia considerable en el desarrollo del embarazo, los resultados del parto, salud del feto y del bebé (Nypaver C. et al., 2016, Frayne DJ, et al. 2016). La preexistencia de enfermedades crónicas o de estadios iniciales de pre enfermedad, tiene un impacto en la díada materno-infantil (National Institute for Health and Care Excellence, 2020).
Es por ello que es muy importante identificar el estilo de vida y las enfermedades presentes en la etapa de preconcepción para evitar problemas derivados de dichas enfermedades, fomentar intervenciones sobre las mismas para reducir la carga de enfermedad, o mejorar e intensificar su control (Vianey Sandoval G et al., 2016); (Pusko B. et al., 2017).
COME SANO MAMA: reflexión y re-construcción alimentaria
A través de la placenta llega al feto el oxígeno y los nutrientes que éste necesita para crecer saludablemente. Pero también llega el exceso de sal, azúcar, aditivos y conservantes, cuerpos cetónicos (dietas restrictivas) o sustancias tóxicas (nicotina, alcohol, drogas) (Basulto J., 2015; pp. 88).
Por otra parte, existe una creciente evidencia que coloca a la nutrición materna (ambiente uterino saludable), como un factor ambiental que tiene incidencia en diversas enfermedades tanto crónicas como autoinmunes del bebe. El efecto se inicia a nivel epigenético, durante el embarazo, debido a que la nutrición de la madre afecta el crecimiento del feto y en la formación de su intestino (microbiota) (Nypaver C. et al., 2016, Frayne DJ, et al. 2016). Diversos estudios han mostrado que existen cepas bacterianas específicas comunes entre el intestino materno, la leche materna y el intestino de los recién nacidos, lo que indica la transmisión vertical de las bacterias maternas al neonato. De esta manera, alteraciones en la microbiota materna podrían ser transferidas al neonato durante la gestación, el parto y/o a través de la leche de la madre, favoreciendo el desarrollo de alteraciones en la microbiota del recién nacido y el consecuente efecto en su salud a corto y largo plazo (Moreno Villares J.M et al. 2019).
ALIMENTACION DURANTE EL EMBARAZO
Lo recomendable es que la mujer se alimente en función de su apetito, respetando los mecanismos de hambre-saciedad (excepto en casos concretos), con alimentos naturales y comida real, siempre fomentando la calidad nutricional e higiene alimentaria (Basulto J., 2015; pp. 88).
La suplementación de algunos nutrientes va ser para casos puntuales, y las recomendaciones y bases de una alimentación saludable no diferirán mucho de las de una mujer que no está gestando. Existen mecanismos de adaptación durante el embarazo que provocarán que apenas existan requerimientos nutricionales aumentados. Estos cambios inteligentes del cuerpo humano permiten incrementar la utilización de nutrientes y favorecer la absorción de los mismos (Basulto J., 2015; pp. 88).
Solo está recomendado aumentar calorías y proteínas a mujeres desnutridas o con alguna patología específica. (BMC Reserch Notes, 2014). Lo mismo sucede con algunos micronutrientes. Sí es necesario prestar atención en aumentar y cubrir la recomendación de los siguientes micronutrientes:
- Ácido fólico (Vitamina B9): es lo único a tener en cuenta previamente. Se recomienda suplementar 2 a 3 meses antes, y hasta 3 meses luego de la concepción (400 mcg por día).
- Yodo: consumo de sales fortificadas (200 mcg por día). Suplementar a mujeres que no cubren la recomendación vía oral.
- Calcio: sus requerimientos están aumentados pero el cuerpo aumenta su absorción. Se recomienda incrementar su consumo o suplementar en embarazadas con riesgo de preeclampsia.
- Hierro: también están aumentados los requerimientos pero se producen adaptaciones fisiológicas aumentando su absorción, por lo cual no está recomendada la suplementación, salvo en embarazadas con anemia ferropénica.
- Vitamina B12: sus requerimientos aumentados se cubren con las reservas hepáticas y la alimentación vía oral. Sólo se suplementa a embarazadas vegetarianas, veganas, que consumen poca cantidad de carnes o con déficit.
- Vitamina D: exponerse al sol 15-20 minutos por día, en horarios adecuados, y suplementar sólo si hay déficit.
(Basulto J., 2015, pp.85-117); (García RM et al., 2016).
Con respecto a la ganancia de peso, tener presente que se debe aumenta de peso y es bueno hacerlo. ¿Cuánto? Eso va a depender de cada mujer, y el caso específico. Existen tablas de referencias (Institut of Medicin 2009), pero eso no quiere decir que sea así de exacto. Según una revisión sistemática publicada en 2017, el exceso de peso corporal durante el embarazo se asocia a un aumento del riesgo de: diabetes gestacional, preeclampsia, hipertensión gestacional, depresión, parto por cesárea y riesgo de infección quirúrgica (Lan L. et al., 2017). La obesidad materna también está relacionada con un mayor riesgo de parto prematuro, bebés grandes para la edad gestacional, defectos fetales, anomalías congénitas y muerte perinatal, así como con tasas de inicio de la lactancia materna más bajas y existe un mayor riesgo de abandono temprano de la lactancia (Vianey Sandoval G et al.,2016).
Debe quedar claro que las experiencias sensoriales sobre los alimentos comienzan en la vida uterina y continúan durante la lactancia materna (Moreno Villares J.M et al. 2019). Lo ideal es llevar una alimentación sana y equilibrada, una alimentación saludable, que sólo incluya alimentos reales.
REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS:
- Anaya, S. E. y Álvarez, M. M. (2018). Factores asociados a las preferencias alimentarias de los niños. Revista Eleuthera, 18, 58-73
- Basulto J. (2015) Mama come sano. Penguin Random House Grupo Editorial, Barcelona
- Frayne DJ, Verbiest S, Chelmow D, Clarke H, Dunlop A, Hosmer J, M Kathryn M, Moos M-K, Ramos D, Stuebe A, Zephyrin L. (2016) Health Care System Measures to Advance Preconception Wellness: Consensus Recommendations of the Clinical Workgroup of the National Preconception Health and Health Care Initiative. Obstet Gynecol; 127(5):863-72
- Institute of Medicine and National Research Council. Weight Gain During Pregnancy: Reexamining the Guidelines. Washington, DC: The National Academies Press., IOM 2009
- Moreno Villares JM, Collado MC, L arqué E, Leis Trabazo MR, Sáenz de Pipaon M, Moreno Aznar LA. (2019) Los primeros 1000 días: una oportunidad para reducir la carga de las enfermedades no transmisibles. Nutr Hosp; 36(1):218-232
- Nayely G-N, Miranda-Lora AL. Impacto de la programación fetal y la nutrición durante el primer año de vida en el desarrollo de obesidad y sus complicaciones. Bol. Med. Hosp. Infant. Mex. [revista en la Internet]. 2008 Dic [citado 2020 Jun 01] 65( 6 ): 451-467.
- Puszko B, Sánchez S, Vilas N, Pérez M, Barretto L, López L. (2017) El impacto de la educación alimentaria nutricional en el embarazo: una revisión de las experiencias de intervención. Rev Chil Nutr; 44 (1): pp.79-88
- http://pathways.nice.org.uk/pathways/maternal-and-child-nutrition NICE Pathway last updated: 06 November 2019
- Vianey Sandoval GK, Efrén RNR, Luna R-MA.(2016) Efecto de una dieta personalizada en mujeres embarazadas con sobrepeso u obesidad. Rev. chil. Nutr; 43 (3):233-246
- Martínez García RM, Jiménez Ortega AI, Navia Lombán B. Suplementos en gestación: últimas recomendaciones. Nutr Hosp 2016;33 (Supl. 4):3-7
